Por: Mayra Alicia Zamudio
Con profundo respeto a
la dama que fue orgullo de Sudcalifornia….

Tenía la tez blanquísima y los ojos verdes, su cabello rubio
caía en cascada sobre sus delicados hombros. Fue famosa por su hermosura. Los
sacerdotes de la parroquia de su natal pueblo la pedían a sus padres siempre
para representar a la virgen patrona de El Triunfo cuando se celebraban las
fiestas.
En 1906 en compañía de sus orgullosos padres, llega a la
ciudad de La Paz. En 1907, participaría en un concurso para seleccionar a la
Reina de la Primavera de La Paz, donde obtuvo el triunfo de manera arrolladora
sobre sus contrincantes y fue coronada en medio de la algarabía de la gente que
la aclamaba, por el general Agustín Sanginés Calvillo, gobernador de ese
tiempo, y por su esposa quien también había sido reina del Carnaval en Veracruz
unos años antes. La coronación tuvo lugar en el antiguo kiosco del Jardín
Velasco de esta ciudad, que en ese tiempo era de madera.
Fue en ese tiempo que don Antonio Ruffo Polastri le cambió el
nombre, para empezar a llamarla Mariana, Marianita.
En 1910, El propio señor Ruffo y su esposa Teresita Azcona,
acompañan a Marianita al Carnaval por el Centenario de la Independencia de
México, presidido por el Presidente Porfirio Díaz y su esposa Carmelita Romero
Rubio, para participar en un certamen llamado “Reina de Reinas” donde participaron
varias jovencitas de diferentes estados de nuestro país, arrollando una vez más
Marianita de La Paz, tal era su belleza, quien esa inolvidable noche de un 2 de
abril de 1910, sería coronada en un precioso trono porfiriano como la única e
indiscutible soberana del Carnaval. Al día siguiente encabezaría el desfile en
un hermoso carro alegórico lleno de fantasía y color, siendo ella la principal
atracción.
Debido a su gran belleza, fue pretendida por muchos hombres
importantes y adinerados: Perleros, ganaderos, mineros y funcionarios de
gobierno, pero su corazón se lo daría en 1927 a un hijo de “La Coronela”
Dionisia Villarino Espinoza, joven todosanteño, de quien se enamoró y con quien
contraería nupcias, procreando a su hijo mayor, de nombre Martin, quien sería
contratista y en un futuro construiría El Hotel Los Arcos y el Finisterra de
Los Cabos, así como Las Cruces.
Desafortunadamente este matrimonio llegaría a su fin y años
más tarde, Marianita formaría un segundo matrimonio con un hombre que le dio
muy mala vida, haciéndola sufrir inenarrablemente y a quien se le atribuye
haberla dañado mentalmente. Por fortuna, no hubo hijos de esta relación.
Tiempo después conoce al señor Salomé Estrada, empleado
municipal, quien trabajó por más de 30 años en la Logia Masónica del centro de
esta ciudad, con quien tendría a su hija Gloria Arabella Estrada Martínez,
quien actualmente se desempeña como líder de una colonia de esta ciudad,
ayudando con un gran corazón a los más necesitados.
Nuestra inolvidable y emblemática Marianita, partió al cielo
un 19 de Septiembre de 1985, el mismo día del gran Terremoto ocurrido en la
ciudad de México, aquel fatídico día hace ya más de 30 años. Sus restos
descansan en el Panteón de Los Sanjuanes. Siempre la recordaremos con mucho
cariño, hermosa reina, que puso muy en alto el nombre de Baja California Sur.
Agradezco mucho a su hija la señora Gloria Arabella Estrada
Martínez, por haberme dado la oportunidad de conocer la fascinante historia de
su madre.
"A nadie había querido contársela, solo a Carlos Tapia
....Pero te la cuento a ti porque me caíste bien, me dijo, no te conozco, solo
les pido respeto para mi madre...pero me caíste bien, llámame si tienes alguna
duda.." Mil gracias Gloria. Dios la bendiga.
Amigos, les pido por favor respeto en sus comentarios sin
hacer alusión a su enfermedad mental por consideración a su familia. Gracias.
Mi tia Abuela.
ResponderEliminar