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Conoce la relevancia que tienen
organismos como las estrellas de mar, erizos, lirios y pepinos de mar
En
un trabajo de investigación y divulgación, María Fernanda Ibáñez Romero,
estudiante de la Maestría en Ciencias Marinas y Costeras de la Universidad
Autónoma de Baja California Sur (UABCS), resalta la relevancia ecológica de los
equinodermos, un grupo de organismos marinos fundamentales para la salud de los
arrecifes y del lecho marino
La
joven universitaria explica que este “Filo” o grupo de organismos, entre los
que se encuentran las estrellas de mar, erizos, ofiuras, lirios y pepinos de
mar, habitan desde las zonas intermareales hasta las profundidades abisales, y
se caracterizan por su simetría en cinco partes y por un sistema hidráulico que
les permite desplazarse mediante pequeños pies tubulares. Y, aunque carecen de
ojos y cerebro, desempeñan un papel crucial como reguladores del equilibrio
ecológico en los ecosistemas marinos.
“Los
equinodermos son los jardineros silenciosos del océano. Aunque pasan
desapercibidos, su labor sostiene la vida marina y permite que los arrecifes
sigan siendo espacios dinámicos donde la vida se renueva constantemente”,
explica Ibáñez Romero.
En
particular, María Fernanda Ibáñez detalla que los erizos de mar cumplen una
función de “podadores del ecosistema”, con la que controlan el crecimiento de
algas sobre rocas y corales. Sin su presencia, las algas pueden proliferar en
exceso, bloqueando la luz y el oxígeno necesarios para otros organismos.
Por
su parte, indica que los pepinos de mar actúan como limpiadores naturales del
fondo marino, ya que, al ingerir arena y restos orgánicos, filtran nutrientes,
oxigenan el sedimento y reciclan materia, contribuyendo a mantener un
ecosistema saludable.
Asimismo,
las estrellas de mar y ofiuras ayudan a regular poblaciones de pequeños
organismos y a remover restos en descomposición, mientras que los lirios de mar
participan en la filtración del agua, favoreciendo su claridad y calidad.
No obstante, la investigadora
advierte que este equilibrio es altamente vulnerable, al ser los equinodermos
sensibles a factores como el aumento de la temperatura del agua, la
contaminación y la sobrepesca.
Además,
la extracción excesiva de pepinos de mar o la disminución de erizos puede
desencadenar alteraciones severas en los arrecifes, favoreciendo la
proliferación de algas, el debilitamiento de los corales y la pérdida de
refugio para numerosas especies de peces.
La
estudiante de la UABCS considera que observar a un equinodermo es mirar
millones de años de evolución convertidos en eficiencia. Su forma, su simetría
y su modo de vida reflejan un sistema perfectamente adaptado al océano.
Por
ello, exhorta a las personas que tengan la fortuna de encontrarse una estrella
de mar adherida a una roca, un erizo escondido entre las algas u otro
organismo, a limitarse a contemplar su belleza y no perturbarlos.
“Es
importante recordar que bajo su aparente quietud late la labor constante de
mantener con vida al arrecife. Son los jardineros secretos del mar, los
verdaderos guardianes del equilibrio marino y los protagonistas invisibles de
una historia que ocurre todos los días bajo las olas”, puntualiza Ibáñez
Romero.
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